Entropía Urbana

Estado del Arte 2

Comprender la ciencia de la termodinámica y en consecuencia las leyes que se desprender de ella parece una tarea difícil, porque involucra cálculos matemáticos y un comprendimiento de la transformación de la materia en el tiempo. Pero por extraño que parezca, aun cuando los científicos se han pregunta por el significado de las dos primeras leyes de la termodinámica, ambas se encuentran arraigadas en la sabiduría popular de prácticamente todas las culturas del planeta. “¡Cuantas veces no habremos oído decir: “No se puede obtener algo a cambio de nada”, “Es inútil llorar por la leche derramada” y frases por el estilo” (J. Rifkin. 1999. P.59) Si estas expresiones son familiares o parte de expresiones cotidianas, podríamos decir que ya se comprende la primera y segunda ley de la termodinámica.

“El contenido total de energía en el universo es constante y la entropía total aumenta continuamente”. (I. Asimov, 1870. p.9)

Esta frase de Isaac Asimov, científico, teórico y escritor de ciencia ficción, permite saber que la energía que existe en el planeta es la que ha existido siempre desde que la tierra es tierra y en consecuencia es imposible poder crear o destruir la energía, sólo puede ser transformada y pasar de una forma a otro. Esta sencilla explicación sintetiza la primera y segunda ley de la termodinámica; la conservación y la transformación de la materia.

Parece abrumador comprender esto, sobre todo si nos detenemos a observar que todo lo que existe en el planeta es en realidad la encarnación de las diversas concentraciones y transformaciones de energía. Un edificio, los seres humanos, una planta, un computador no son más que energía en diferentes estados. Cuando un edificio es derribado o una planta muere, la energía contenida en ellos no desaparece, sino que solo es transformada y se va a algún lugar del medio ambiente. “todos hemos oído decir, no hay nada nuevo bajo el sol” (J. Rifkin. 1999. P.60), y parece más que cierto y demostrable gracias a la termodinámica.

Si sólo viviéramos bajo la primera ley, esto quiere decir bajo la idea de la conservación, podríamos usar siempre la misma energía de la misma materia sin que ésta se agote, pero sabemos que eso es imposible en el mundo en que vivimos. Por ejemplo si aumentamos la temperatura de un trozo de madera observamos que la energía existente se conserva, pero la materia se transforma en gases, lo que hace imposible volver a calentar ese mismo trozo de madera para nuevamente producir calor y así energía. La explicación de este proceso está en la segunda ley de termodinámica, que dice que la energía se conserva de un estado a otro, pero la materia que generó esa energía se transformó, en consecuencia hay una disminución en la cantidad de materia disponible para realizar un futuro trabajo, en consecuencia toda vez que hacemos una transformación de la materia hay que pagar un costo. Si quisiéramos volver a producir nuevamente energía deberemos introducir una carga de materia externa. Este precio o transformación de la materia, es lo que la termodinámica llama Entropía.

La entropía es la medida de la cantidad de energía que ya no es susceptible a ser convertida en trabajo, es el grado de desorden y de caos (Cesarman. 1982) que existe en la naturaleza. Se puede definir como el progreso para llegar a la destrucción o el desorden inherente de un sistema. Este principio establece que a cada instante el Universo se hace más desordenado, que hay un deterioro general que se dirige hacia el caos.

Uno de los patrones fundamentales de comportamiento que encontramos en el mundo físico es la tendencia de las cosas a estropearse, degradarse y agotarse. Los edificios se derrumban, la gente envejece y muere, las montañas y las costas se erosionan, los recursos naturales se agotan, y todo sin vuelta atrás, eso es la entropía.

9 10 11

La manifestación concreta de la entropía la podemos observar en nuestras ciudades, en lugares destruidos, en demolición, discusión que instaló en el año 1990 el urbanista y escritor norteamericano Kevin Lynch, quien analizó en su libro echar a perder que todo cambia y se destruye. Plantea que el humano es capaz de reconocer la estabilidad, la separación y los cambios repentinos, y considera la muerte y los cambios repentinos como trágicos y confusos. El peor cambio es la decadencia y la degradación, y por ello hay que evitarlos, (k. Lynch. 1990. P.16) lo que hablaría de una sintropia o la posibilidad de introducir esa materia olvida y desechada en el proceso de creación.

En relación a los lugares de la ciudad entrópicos o lugares abandonados, Lynch los asocia a imágenes de ciencia ficción, un lugar de terror y degeneración, pero esto puede ser no del todo cierto, ya que la ciudad abandonada tiene sus encantos, y puede ser una tierra virgen más aún que natural. Los lugares abandonados, al estar liberados de un sentido de intención inmediata humana permiten una acción más libre. “…donde no hay nada todo es posible, donde hay arquitectura ninguna otra cosa puede ocurrir…” (Rem Koolhaas. 1995. P.199)

Explica que el ciclo de la naturaleza es altamente dinámico, y además de que en ella haya una gran cantidad de residuos, hay una transferencia enorme de energía y material. En esta cadena, el ser humano es un agente significativo en la transferencia de material, debido a las destrucciones que se generan en el medio ambiente.

Las grandes destrucciones se repiten en los asentamientos humanos, cuando los edificios se abandonan, trasladan, destruyen, o zonas enteras se despejan y reconstruyen. Sumando a esto, los materiales se deterioran y envejecen, rompen y reutilizan, por lo que asociado a la acción humana, ciudades enteras pueden declinar o verse abandonadas gradualmente.

Esto permitirá valorar a las ciudades en estado de continua construcción y demolición, algo como lo que sucede en las ciudades sudamericanas, aquellas que se edifican y se van armando con el paso de tiempo, como un sistema abierto que recibe información y puede adecuar su forma, a diferencia de una ciudad acabada y conclusa. Una Ciudad Cantera es una ciudad en constante construcción y demolición, pero desde su propio material.

12

Vivienda social Iquique Norte Chile

13

Viviendas ciudad Bolívar Bogotá Colombia

La relación entre entropía y los paisajes urbanos ha sido también materia de análisis y de producción de varios artistas entre ellos Paul Thek, Craig Kauffman y Larry Bell entre otros. Robert Smithson, artista norteamericano nacido en nueva jersey, expresa en su texto sobre entropía y los nuevos monumentos, “las obras de muchos de estos artistas alaban lo que Flavin llama “historia inactiva” o lo que un físico llamaría “entropía” o “Energy-Drain” (“desagüe de energía”). Nos recuerdan la era de hielo más que la era de oro y confirman el comentario de Vladimir Nabokov: el futuro es lo obsoleto en reversa”. (R. Smithson. 1966. P.15)

Para Robert Smithson los edificios abandonados y la demolición, pueden ser vistos como áreas en proceso de máxima entropía, lugares donde desarrollar análisis escrito y trabajo proyectual. Para él estos lugares son monumentos sobrevivientes al tiempo, como lo expresa en su texto de 1967 “Un recorrido por los monumentos de passaic nueva jersey”, reconoce en la infraestructura a medio construir el valor de monumento. “A lo largo de la ribera del río passaic había muchos monumentos menores, tales como los machones de hormigón que sostienen los arcenes de una nueva autopista en proceso de construcción”. (R. Smithson. 1967. P.90).

Las obras de Smithson expresan justamente esa monumentalidad y por sobre todo el tiempo irreversible de la entropía. En relación a esto expresa “Me gustaría demostrar ahora la irreversibilidad de la eternidad usando un experimento vacuo para la verificación de la Entropía. Imaginemos el cajón de arena dividido por la mitad, con arena negra en un lado y blanca en el otro. Cogemos un niño y hacemos que corra cientos de veces en el sentido de las agujas del reloj por el cajón, hasta que la arena se mezcle y comience a ponerse gris; después hacemos que corra en el sentido contrario al de las agujas del reloj, pero el resultado no será la restauración de la división original, sino un mayor grado de grisura y aumento de la entropía”. (R. Smithson. 1967. P.94).

Smithson ideó y ejecutó una obra llamada Partially buried woodshed mientras alojaba en la Universidad Estatal de Kent durante una semana como artista invitado en enero de 1970. Concebido como una ilustración de la entropía, Smithson arrojó desde un camión tierra sobre un cobertizo vacío hasta que la viga central de la estructura de madera se agrietara. Con esto dejaba de manifiesto de forma empírica su intención de vincularse con los procesos entrópicos de la transformación de la materia.

14

Partially buried woodshed

Otro trabajo de esta misma línea es el llamado Hotel Palenque de 1972, desarrolló en una visita a la ciudad de Tijuana en México. Hospedado en el hotel comprendió la anti entropía, o como llamaría Bustermiester Fuller, sintropia, al visualizar que el hotel presenta las siguientes condiciones; en funcionamiento con lugares abandonados, a medio demoler construyéndose.

Escrito por Sebastian Contreras Rodriguez  – Arquitecto