Pruitt-Igoe

Durante los años 1940 y 1950, la ciudad de San Luis, restringida por sus límites establecidos en 1876, era «un lugar atestado»; en sentido clásico, parecía y se sentía como una verdadera gran ciudad… como sacada de una novela de Charles Dickens.6 Su acumulación de viviendas se deterioraron durante el período de entreguerras y la Segunda Guerra Mundial. Más de 85.000 familias vivían en pisos del siglo XIX y un estudio oficial de 1947 reveló que 33.000 hogares aún tenían baños comunales.6 Los residentes de clase media, en su mayoría de raza blanca, estaban abandonando la ciudad y sus antiguas residencias las ocupaban familias de bajos ingresos. Los barrios negros (al norte) y los blancos (al sur) de la parte antigua de la ciudad se segregaron y expandieron, amenazando con engullir el centro de la ciudad.7 Para salvar las propiedades del centro de una inminente devaluación, las autoridades de la ciudad de San Luis iniciaron un re-desarrollo del «anillo central» alrededor del distrito central de negocios.7 La decadencia ahí fue tan profunda que la gentrificación de los bienes inmuebles existentes se consideró poco práctica.6

En 1947, los planificadores de San Luis propusieron el reemplazo de DeSoto-Carr, un barrio negro en caída libre, por dos —e incluso tres— nuevos bloques de edificios residenciales y un parque público.8 Sin embargo, el plan no se llevó a cabo finalmente. En lugar de eso, el alcalde demócrata Joseph Darst, elegido en 1949, y los líderesrepublicanos del estado, optaron por la limpieza total de los barrios marginales y su sustitución por viviendas públicas de alta densidad. Explicaron que los nuevos proyectos crearían un resultado neto positivo para la ciudad a través de mayores ingresos, nuevos parques, zonas de recreo y espacios comerciales.6

Debemos reconstruir, abrir y limpiar los corazones de nuestras ciudades. El hecho de que los barrios marginales fueran creados con todos los males intrínsecos fue culpa de todos. Ahora es responsabilidad de todos reparar ese daño.

En 1948, los votantes rechazaron la propuesta de un préstamo municipal que financiara el cambio, pero pronto la situación cambió con el Acta de Vivienda de 1949 y las leyes del estado de Missouri que proporcionaban la co-financiación de los proyectos de vivienda pública. El acercamiento efectuado por Darst, de renovación urbana, fue compartido por la administración de Harry S. Truman y sus colegas alcaldes de otras ciudades, abrumados por los trabajadores industriales reclutados durante la guerra.2 En particular, la Autoridad de Reurbanismo y Desmonte de San Luis (Saint Louis Land Clearance and Redevelopment Authority) fue autorizada a adquirir y demoler los barrios menos favorecidos del anillo central y vender, así, los terrenos a precios más bajos a promotores privados, fomentando el regreso de la clase media y el crecimiento del sector de los negocios. Otra agencia, la Autoridad de Vivienda de San Luis (Saint Louis Housing Authority), tenía que limpiar el terreno con el objetivo de construir viviendas públicas para la antigua población de los barrios más pobres.7

En 1950, San Luis había obtenido ya un compromiso federal para financiar 5.800 unidades de vivienda pública.10 El primer gran proyecto de este tipo en San Luis, Cochran Gardens, fue completado en 1953 y estaba destinado a blancos con bajos ingresos. Consistía en 704 viviendas dispuestas en doce grandes edificios2 y su continuación fue Pruitt-Igoe, Darst-Webbe y Vaughan. Pruitt-Igoe estaba destinado a jóvenes blancos y negros de clase media, aislados en diferentes edificios; mientras que Darst-Webbe iría enfocado a inquilinos blancos de escasos ingresos. La vivienda pública en Missouri mantuvo la segregación racial hasta 1956.11

En 1950, la ciudad encargó a la empresa Leinweber, Yamasaki & Hellmuth diseñar Pruitt-Igoe, un nuevo complejo urbanístico que debía su nombre a Wendell O. Pruitt, un piloto afroamericano natural de San Luis que luchó en la Segunda Guerra Mundial, y William L. Igoe, antiguo congresista estadounidense.12 En principio, la ciudad planificó dos divisiones: los hogares del capitán W. O. Pruitt para los residentes negros, y los apartamentos William L. Igoe para los blancos.13 La zona limitaba con Cass Avenue al norte, North Jefferson Avenue al oeste, Carr Street al sur y North 20th Street al este. Anteriormente a la construcción del complejo, el terreno era conocido como el barrio De Soto-Carr, un gueto de la comunidad negra de pobreza extrema.

El complejo urbanístico Pruitt-Igoe estaba compuesto de 33 edificios de once plantas cada uno situados cerca del norte de San Luis, Missouri.

El proyecto fue diseñado por el arquitecto Minoru Yamasaki, quien más tarde diseñaría el World Trade Center de Nueva York. Este fue el primer gran trabajo de Yamasaki, realizado bajo la supervisión y las restricciones impuestas por la Autoridad Federal de Vivienda Pública (PHA, Public Housing Authority). La propuesta inicial consistía en una mezcla de edificios de gran altura, mediana y baja. Fue aceptado por las autoridades de San Luis, pero sobrepasaba los límites presupuestarios federales impuestos por la PHA. La agencia intervino e impuso un edificio uniforme de once plantas.10 13 La escasez de materiales provocadas por la Guerra de Corea y las tensiones en el Congreso hicieron más estrictos los controles de la PHA.10

Vista general de Pruitt-Igoe.

En 1951, Architectural Forum alabó la propuesta original de Yamasaki y la calificó como «el mejor apartamento de gran altura» del año. La densidad total fue fijada en un nivel moderado de 50 unidades por acre (mayor que en los barrios pobres del centro),10 y todavía, de acuerdo con los principios de planificación de Le Corbusier y elCongreso Internacional de Arquitectura Moderna, los edificios fueron organizados en once plantas en un intento de destinar los jardines y la planta baja para zonas comunes.14 Architectural Forum calificó el diseño como “vecindarios verticales para gente pobre”.9 Se suponía que cada fila de edificios estaría flanqueada por «un río de árboles»,14 según el desarrollo de una idea de Harland Bartholomew.13 Sin embargo, los parques y las zonas de recreo no eran adecuados; y la zona de juegos fue añadida sólo después de que los propietarios presionaran para su instalación.

Con su finalización en 1955, Pruitt-Igoe consistía, pues, de 33 edificios de once plantas cada uno en un área de 23 hectáreas situadas en el norte de San Luis. El complejo albergaba 2.870 apartamentos, convirtiéndose en uno de los más grandes de los Estados Unidos.11 Los apartamentos eran extremadamente pequeños, con reducidos accesorios de cocina.11 Los ascensores skip-stop sólo paraban en la primera, cuarta, séptima y décima planta, obligando a los vecinos a utilizar las escaleras en un intento de descongestionar el uso del ascensor. Las plantas bajas fueron equipadas con grandes corredores, lavanderías, salas comunes y conductos de basura.14 Sin embargo, los huecos de las escaleras y los corredores atrajeron a asaltadores.11 El sistema de ventilación era pobre y no existía aire acondicionado.11

Pese a los recortes iniciales del gobierno federal, el coste final de Pruitt-Igoe se elevó a 36 millones de dólares, un 60% por encima de la media nacional en vivienda pública en ese momento.11Los conservadores atribuyeron los excesos de costes a los salarios inflados de trabajo por la influencia de los sindicatos que además dio lugar a la instalación de un costoso sistema de calefacción;11 estos sobrecostes provocaron una serie de recortes arbitrarios en otras partes fundamentales de los edificios.13

No obstante, Pruitt-Igoe tuvo, al principio, buenas críticas ya que era visto como un gran avance en la renovación urbana.9 Pese a la pobre calidad de los edificios, los proveedores de materiales hacían referencia a Pruitt-Igoe en sus anuncios publicitarios, aprovechando la exposición nacional del proyecto urbanístico.9

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